La mayoría de los negocios cierra el día sin saber si ganó o perdió. Llena tres datos y ese número deja de ser un misterio para siempre.
Son tus gastos fijos del mes. Si alguno lo pagas una vez al año, divídelo entre 12 y ponlo igual. Y sí, tu propio sueldo va aquí: tú no trabajas gratis.
Tu margen. Si ya lo sabes, escríbelo. Si no, dame el precio y el costo del producto que más vendes y lo calculo.
En el costo va todo lo que se gasta por esa unidad: insumos, empaque, comisión de pago y el envío si lo pagas tú.
Con esto convierto la meta del mes en una meta que puedes mirar cada noche al cerrar.
Llena tus datos arriba y aquí vas a ver cuánto menos tendrías que vender para el mismo resultado.